jueves, 24 de octubre de 2013

Con muy poco se hace a la vida vibrar. Lo importante es siempre un detalle... abrí los ojos

martes, 30 de julio de 2013

A Roberto García Otero, alma en vuelo.

Un poeta se marcha. Al irse deja la estela de un sueño tatuado en la piel del cielo. A veces próspero, a veces maldito… la marca de un sueño profundo conocerá otros colores. Tal vez hable su letra desde el futuro. Su letra de luz caminante. Y pueda contar que la soledad era una quimera. Me siento frente a mí misma y medito. Te imagino caminando por tu casa, ordenando cassetes al mediodía. Tu casa al mediodía, el único lugar del mundo que fue hermoso a esa hora en mí. Plantas bajo el ventanal del techo. Zitarrosa, la radio en silencio. Vos ponías la mesa en ceremonia, le servías al amor una copa de vino sonriendo. Con vos el mediodía era elegante. Mi mediodía del centro de la poesía. La amasadura al fuego en tu casa pequeña, cocer lo invisible, el pan más nutritivo. Tu ancha espalda naranja sumida en la cocción titila entre mis papeles y se profundiza, traída desde muy lejos en tu vida. Abro mis cuadernos para invocarte y te veo caminar, leo en la luz de tu cuerpo todos los poemas del fuego sagrado que me acercaste. En todas las hojas tu voz fosforescente me anima, en la distancia las cuerdas de otro tiempo me llevan a tu rostro lejano, dónde podré encontrarte, no entiendo que ahora estás más presente que antes y caíste en mi vida con un peso delicado. Norte definitivo, esta intersección de pérdida y abrazo de olas frescas, olor a hojas atardecidas en último ardor. Acuden al futuro tus huellas, todos los rastros de tu letra devenidos astros de vitalidad, como nunca antes lo animado se impone y rompe la barrera del tiempo. Me siento frente a vos. Te miro. Estoy soñando. Tus pasos en la ciudad se humedecen, son pasos de musgo, son musgo de tu caminar blando. Aguardo tu palabra. Se fijará en el núcleo de mi alma. No puedo callar y todo te lo advierto, que estarás rendido, que te cuides, que me mires y me digas algo. Crecen párpados florecidos de cada pie tuyo, pies ya livianos. Ojos de criaturas que vuelan. Te despido y hay una escalera. Transmuta un poeta al irse, caracol de nube alerta, porque si no hay arco iris en tus horas, si no hay otro vacío sideral pero nuevo, porque si no hay más rayos y cantos y luciérnagas acercándote al oído el resplandor más urgente, si no hay mujeres desnudándote yo no habré aceptado esto y habré fijado el desvío en la muerte y habré traído tu faro a la noche cerrada. Pero hay más que eso. Hay animales en libertad, pájaros guerreros. Miradas soberanas te acompañan. Pies de musgo, no teman, salten: hay más. Febrero 2013, Cosquín

lunes, 15 de julio de 2013

Arrancar de cero me gusta. Todo parece nuevo y dispuesto a florecer, el punto cero es como la mañana recién nacida. Lo que se ha construido tal vez muera. No me importa. Que se muera todo periódicamente, el vacío llena espacios de luciérnagas madres, que fueron soles, que absorbieron la sabiduría del rayo, y parirán vuelos entre los brazos de la oscuridad. Aprender de la muerte. Depurar al demonio, explotarlo con bombas de almas que pujan en olas fecundas. Excava en el cuerpo un dolor. La huesera junta mis restos. Gracias a ella puedo decir esto, genero lazos con la vida cadavéricamente mientras la vieja sonríe. ¿Por qué sonríe? ¿sabe algo oculto del amor que lloro? ¿insinúa que finalmente amaré, disuelta en mi sopor? ¿temor? ¿quién dijo temor? ¿alguien me habla? Miedo: maestro tirano, en la fábula sustraerás la leche más gris que puedas beber, metálico extractor de jade en mis pechos. Turgencia de la juventud en otros ojos fuera de mí que no me miran. Masculino andar cerca del río de la paz… carácter voluptuoso de la pasadilla tu máscara de muerte roja me persigue pero no soy una princesa, igual me toca siempre morir. Infectada de luces de advertencia, luces de iridiscencia, luces de esperanza pueril. Luces de la discordia en el péndulo que cuelga de mi cabeza. Letra que contamina o manzana gira la tarde fresca. Da igual. Que muera lo que se ha construido. ¡Que alimente el rumbo circular de la vida! Que la luz igual emerge caprichosa y erguida, terraza filosa del faro. A mi tristeza de soledad. Beso la hiel amparada en una quimera, fui bruja a mi tiempo, ahora solo huesos pesados, la vieja sabiamente los une, y hace un ademán misterioso en mi sueño.

sábado, 9 de junio de 2012

En el rayo a veces me quema la rodilla y cuando puedo le doy besos redondos. No estoy para mí, o no lo estaba. En este momento lo único que sucede es que fluyo por el placer de una música inagotable que me llena el alma a borbotones de deleite inacabable. La soledad es el bálsamo que protege mi secreto del mundo, con sus lindas piernas ella se balancea herida y con olor a beso, le suena la rodilla y su pie suspendido en el aire dibuja lo que falta en la pared, circulitos de ritmo cada vez más disueltos y más resueltos, de vez en cuando su respiración le recorre el cuerpo todo con intención medicinal, todo lo que sucede es bueno cuando anestesia y vio entonces cómo se desataban frente a ella los lugares perpetuos de la memoria que insiste, esas cosas quietas de un pasado a veces idílico y hasta qué límite se expandirá la honestidad de la memoria que siempre hace trampa inventando planetas que son el nido de telarañas donde moran los pichones de la locura más desgarradora que te atormenta a dolores la panza y los huesos, bajo qué parámetros baila tu hermosura pequeña dama inofensiva que quiere que la domestiquen? señorita suelta! con todos sus amuletos gastados y muchos palacios en ruinas nunca detiene su marcha usted, vea cual obstinación le sacude las ideas y su mente lagarta yo sé que puede reposar a tomar sol en la piedra más plana, enorme y caliente que encuentre, esa otra inmovilidad de magia que desde un permanecer habla, con esas palabras amigas de lo eterno por allá en el monte en donde el papa río asesina poderosamente con su vigorosa salud salvaje pero hacia dónde va, pequeña ladronzuela de avispas? Usted tiene un rumbo fijo que corre hacia ahora dejando que el agua vaya al mar, o su obstinación es tan grande que el propio correr de sus aguas proviene de un deshielo que al amanecer muere? Pasó Mayo claramente, ayer tiré trapos viejos, monstrúo y sonrío sola, bailan mis piernas. Estoy para mí, estoy para mí, un poquito así… transcurriendo al sol lento que llora de noche porque no lo vemos… d.

miércoles, 21 de marzo de 2012

subo yo desde acá

Marinero, me he enamorado de un sueño cuando pisaba la playa descalza
caminé horas buscando un jade
era del aire oportuno, en otro tiempo
caminé queriendo tenerlo entre las manos para abrir
la caja del buen sueño
llave de jade con alas de viento
matiné mental de silencio calmo, de paz real, en el eje del centro su movimiento

de mariposa polvo azul que se derrama sobre los bao babs
sobre eucalitos y otros árboles sin nombre
spinettos que se yerguen tranquilos en las tierras bajas de México y miran
miran las piedras con serpientes altas que miran
al cielo inscriptas
desde el fondo del tiempo
y el jade como mariposa sobrevuela un aire viejo y mira
y mira las serpientes mayas
tal vez mis ojos acompañen su vuelo una tarde
quizás emprenda
un viaje místico hacia tu mar marinero
y puedan descifrar el camino de tu barco
de éste lado y del otro
porque de una orilla a la otra vas
porque te soplo despacio y muevo
tu minúsculo cuerpo celeste de cosmos pintado en mi mente
príncipe de sueños nuevos
vamos al bosque la próxima
vamos, uh uh
sigamos el jade
píntate de verde las manos
con ellas mueves
mueves


d.

jueves, 23 de febrero de 2012

Morí por la Belleza - pero apenas estaba
Acomodada en la Tumba
Pusieron a Uno que murió por la Verdad
En un Cuarto contiguo -

Él me preguntó con voz suave "Por qué morí"
"Por la Belleza", le respondí-
"Y yo -por la Verdad - Son lo mismo las Dos -
Somos Hermanos", dijo -

Y así, como Parientes, nos conocimos una Noche -
Hablamos entre los Cuartos -
Hasta que el Musgo nos llegó a los labios -
Y cubrió - nuestros nombres -


Emily Dickinson, 1862.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Haber mar

Un soplo en una avenida que se lleve todo, basta una piedra que ruede en los caminos del azar y me preguntaré bajo los polvos secretos a dónde irán los colores cuando el viento arrecie, querré saber si la memoria cósmica habrá refugiado al menos la sonrisa de Gardel para la eternidad de la muerte… las farolas de esquinas pálidas, un paseo de Vincent que despejaba el cielo para pintarlo de lila y gris, la persistencia divinamente tierna de retoños primaverales, la hibernación calma de los osos en los polos del mundo y su ahogo en aguas calientes, suponer que la mañana te verá nacer en el primer día de lo que quede de vos, el correr del agua pesada y las eras geológicas envueltas en paquetes como caramelos, todo eso pasará por mi mente suponiendo que la inmanencia del espíritu persista a lo que vendrá, oculta… el espíritu de la vida misma quieto en los cristales de nieve a la espera de una nueva luz…
El nogal produce pequeñas nueces tempranas mientras la noche es extrañamente luminosa y apenas hay luna, tímidamente raja el cielo su línea curva y blanca entre nubes naranjas y un espacio detenido en el aire de lluvia. El helio baña la tierra. Basura de metal ametralla la ciudad a golpes de futuro y humo incierto de soberbia humana.
Yo soy un operador financiero, a mí no me preocupa la crisis, si veo una oportunidad para hacer dinero, voy por ella Yo soy un operador financiero, a mí no me preocupa la crisis, si veo una oportunidad para hacer dinero, voy por ella Yo soy un operador financiero, a mí no me preocupa la crisis, si veo una oportunidad para hacer dinero, voy por ella Yo soy un operador financiero, a mí no me preocupa la crisis, si veo una oportunidad para hacer dinero, voy por ella Yo soy un operador financiero, a mí no me preocupa la crisis, si veo una oportunidad para hacer dinero, voy por ella Yo soy un operador financiero, a mí no me preocupa la crisis, si veo una oportunidad para hacer dinero, voy por ella Yo soy un operador financiero, a mí no me preocupa la crisis, si veo una oportunidad para hacer dinero, voy por ella Yo soy un operador financiero, a mí no me preocupa la crisis, si veo una oportunidad para hacer dinero, voy por ella Yo soy un operador financiero, a mí no me preocupa la crisis, si veo una oportunidad para hacer dinero, voy por ella Yo soy un operador financiero, a mí no me preocupa la crisis, si veo una oportunidad para hacer dinero, voy por ella
Bajo los polvos secretos el eco del cáncer. El miedo de hoy. Nogal que sigue trabajando para sus pequeñas nueces. Vincent extrajo el sueño de la tierra y nos lavó la mirada. Pincel en mano, desde el futuro te invoco, mi pobre cielo sucio cae.

d.

lunes, 23 de mayo de 2011

vishuda

Llamó a mi ventana un viento huérfano que traía frutas desconocidas… pensé que venía arremolinado desde el centro de la tierra, Vishuda generoso, trayendo sus regalos llenos de llorar…
este viento misterioso me hizo pensar en la verdad. Porque traía una tierra líquida, y un pedazo de cielo que rebotó en el vidrio, y fui a buscarlo al jardín, lo perseguí enredado entre las plantas, buscando su lugar en las piedras, se quedaba quieto justo en un tronco, justo en la madera. Y vi aire de tierra, pieles verdes con ojos humanos, ojos negros en pieles de otros mundos. Una luz en su fruta cegó mi conducta, unas uvas amargas me hicieron toser. ¿De dónde venía, cansado de haber traspasado los cuerpos? ¿por qué su tristeza, y el polvo gris de un mundo perdido? Este viento viene del mar. Y de sus cavernas ultramarinas. El fondo del océano es más cercano aun que nuestra propia existencia en esta pequeña frontera infinita, el occidente interior, la carne del reloj que nos late. Fueron los párpados transparentes de su mirada en calma, que bajaron como barcos naufragantes en los barrios de la tempestad moderna. “Vivimos dentro de una tormenta”, me dije. Pero esos barcos que se hundían en mi jardín mostraron que la turbulencia era inútil porque nuestro corazón es impermeable, y comprendí por qué los barcos siempre me provocaron nostalgia. Algo perdido estaba de vuelta, Vishuda en sus manos traía la fruta prohibida, la ignorancia, la humildad. Saboreando mi humanidad me saqué los zapatos. La tierra nunca había latido tan fuerte. El cosmos me hacía el amor. Vishuda y sus elefantes de brisa, la luz de los cuerpos, pedazos de cielos, auroras boreales y polos concéntricos… el misterioso momento de la meditación…
el silencio sagrado de la montaña y el río que nunca bebe de sus aguas.
Las macetas rebosantes de cielos quietos. Espuma en los ladrillos de mi pared. Mineral.
Nogal lleno de regalos, regalos llenos de llorar, gotas con inscripciones viejas.
Arena en el viento huérfano, lo raspa, y el sol en mi ventana quema.

Luego,
salí de mi casa.
Y pude vivir un rato, partir el huevo, romper al mundo.

Ahora, tras las piedras, mi destino cosido a la espalda de un gorrión que no sabe volar.

d.

sábado, 7 de mayo de 2011

lunes, 18 de abril de 2011

martes, 12 de abril de 2011

pantana

blanca daga de luz
sangre y cielo en llama eléctrica
dos lunas frenesí
dos lunas muertas
hachas que brillan al aterrizar abren lotos descargan
cuerpos azules en la tierra



vieja noche bagatela, ciclos del secreto en flor que ya se abrió mañana en vidrio
en espeso
pantano y todos los huesos
empujar un loto entre las lunas es este sueño de daga blanca
vi luz
ritmo duro nube negra y tonelada
cielo que no permite
clavado este sueño de luz
en llama eléctrica
ni viajes ni pájaros ni travesías

cóndor de agonía
dos lunas muertas
frenesí
descalzo brujo que observa
tierra roja resonante quema
ya púrpura, ya en cáncer de vida nueva
corcel del sueño
patea
daga de luz
dos lunas muertas

d
17/02/11

sábado, 28 de agosto de 2010

indenfensión

esos caballos de patas rotas saltaron porque levanté lo quebrado del suelo

el deseo
me asalta presente y vivo
esos caballos de patas rotas patean sin fuerza una luna en mi ojo y sangra
uno azul otro pálido y liso de fucsia en la boca
abren la vereda que no se hiere con nada
todos pateamos:
buscamos romper un huevo para ayudarte, gatita
esos caballos de patas rotas saltaron porque levanté tu agujero
de la puerta de casa
alzaría también el souvenir de quien mata
pero en secreto introduje la vida en tu médula
y la muerte a tu orilla sonríe por verte ya en paz
galopan sanos y prendidos a tu sueño unicornios
morís la velocidad kumulonimbus y un huevo se abre

saltá

d

sábado, 21 de agosto de 2010

martes, 27 de julio de 2010

tzuntzan

Tzin mandaba todo adentro, tenía un palo de raíces y mariposas secas con el que golpeaba a cada mensajero de la memoria y lo desmayaba. Y yo le sostenía la bolsa, un tejido mal hecho lleno de mensajeros desmayados. Algunos querían recapitularse constantemente, y en nuestros mediodías de medialunas ella toda pintada de sol como un trigo respingado me miraba vibrando esos hilos paradisíacos que le salían de los ojos y me llevaban las manos a cachetearlos cuando la angustia.

Tzin quería elegirlos. No admitía que se le cruzara por el campo ningún galope de melancolía, el manto de apatía cuando los momentos venían rara vez fallaba. Su apatía-heladera los frizaba. Huían despavoridos hacia el olvido.

El campo tierno pasto, sólo de árboles y langostas, sólo de plantaciones vastas y sólo de soles y lluvias, el campo solo, sólo campo solo mío-

Decía ella, que contaba con mi cariño para ponerse linda cuando algún color desprevenido escurría su rostro, yo inmediatamente me ponía un pincel en la boca y lamía todo su cuerpo, pintándolo nuevamente, y Tzin renacía con una carcajada que una tarde espantó pájaros.

El momento de la recapitulación sí que era doloroso. Cuando por fin elegía uno, después de largas noches de asamblea en su recinto interior (poblado de moscas) necesariamente debía yo aguardar silencio y meterme las manos en el bolsillo antes que abrazarla o pegarle una patada a la bolsa que colgaba de un árbol muy viejo que sólo tenía dos o tres ramitas vivas con flores de ciruelo que persistía. Entonces la veía revolcarse con la boca llena de insultos por el pasto, y de pronto se prendía fuego o le salían luciérnagas por las orejas.

Al alba de una de esas noches rituales recuerdo haber olido en el campo el aroma de una ciudad destruida, y cuando presté oído a mi dulce Tzin en trance, oí que sollozaba y unos truenos invadían su cabeza, retumbaban por todos lados… sabía que me tenía a unos metros hecho una liebre temblorosa, armado hasta los dientes, pero tuve suerte, nunca acudió a mí para que interviniera. No hubiera podido, tenían tal fuerza demoledora todos esos sueños pasados que mi peor mordida sólo hubiera dejado unos moretones en la rodilla de algún caballo melancólico, venido de aquellas tierras. Era toda piano, y yo todo mano, no podía la melodía en su lomo.

Porque cuando la música de su alma sonaba,
un infarto en mi espina dorsal me dejaba tieso.

Y justo cuando parecía que ella iba a perderse, justo cuando sentía un leve ahogamiento, sus tetas iluminadas por el sol rebotaban de manera hermosa y yo sabía que Tzin estaba amaneciendo con toda su cabellera de trigo fresco, y que venía a mi encuentro después de un largo viaje hacia adentro.

d

sábado, 3 de abril de 2010

te buscamos vanamente....

ni ecos ni bendiciones
no quiero eso en mi mesa vacía
esperanza puta verde
abraza una sombra de otra que canta en el patio tu nombre
poco
un tilo solitario brota
nada
de película gomosa sobre su guarida olvidada
polvo fósil
y su blanda estatua inmerecida
medalla desposeída, gata,
gatita Frida de oro fino en la frente
perla parda anónima anidando la noche
la heredera llora
amasa mi vientre
chupa hilos
pechos nocturnos
sólo mi voz la acaricia
y te llama Frida
patio sucio Frida
fondo oscuro Frida
baldosas traicioneras
Frida perla silenciosa

d

martes, 5 de enero de 2010

El arrabal ensoñado en almíbar
faro solitario
emisor de brisa iluminaria
canal fértil de golondrinas
y sin embargo a cuestas se llevan los días

ataúd ceniciento reposa en la arcilla
del invierno que se cuela
a merodear las palmeras del ecuador
serpiente que avanza tronco por tronco
gimoteo falto de espíritu
la batalla cernida sobre las playas
que son azules
sólo entre el espacio
que hay entre la sombra de la pared más pálida
y tu cuerpo vacío


¡vaya espiral de sienes ardientes
y corazones gastados en lechos fríos!
¡vaya preñez del ser más débil y más bello,
hundido en el terreno de dos enemigos!



darle espaldas al viento
como un cazador maltrecho que no cuenta
ni con media rama que le destine poder
bañarse en fuegos de imposibilidades viles
que amortizan un camino de tres baldosas
que sólo a paso firme y con llagas
acompaña suave a quien busca una verdad



el patio
que nunca fue de nadie
sostiene en su brizna leve
un llanto mío



la carne mustia
los pechos cubiertos
de tilos atardecidos
cabalgan la noche
y suman

suman dibujos

en la aureola de pozos que rodea tus ojos
tan hipnóticamente estrecha
que repele a la luna sobre un horizonte

arengando serena
a soñar con almíbar
aquel capullo de mentiras

guardianas de un arrabal destructor

d

jueves, 17 de diciembre de 2009

+

los astros, con ala veraniega
de hojas secas barro y madera
me sonríen
desde sus pedestales flotantes
y dentro de cada maceta
rugen leones de fuego

las mansas ciruelas
su reflujo de tiempo y tristeza
asienten con sus carnes deshechas
mientras la olla bulle
dulzores robados
de ellas

encima de las nubes plateadas y gordas crecen plantas que tiran
semillas y sementeras a mi jardín en diciembre
los astros, las ciruelas
la danza de la recolección sincera
tomando de cada dolor un color
de la muerte aburrida una sonrisa tranquila
permanecerá la piel arada de polvo
lo fraterno vuela y en el cielo da vueltas para venir
a chocarse con toda su pesadumbre humana
contra interfaces humanas y dedos nerviosos
la piedra
herida
la desconocida
golpea tu sueño con sus pechos de madre lunática
lo fraterno mea en las nubes
y en toda montaña
brama
la tormenta de conciencias nuevas

leones de mi tentempié
ciruelas sacramentales que aun hoy aguardan
el latir de su delicia
me redimo porque hay algo sagrado en todo esto
que da coletazos en la habitación mientras mato
mientras me dejo morir


d

lunes, 14 de diciembre de 2009

ui!

Miel
que cubre los labios
que besan al mundo indolentes
todo lo bello y perverso
puebla mares y desiertos
se posa en su rosa
se pega en la carne
y perdura
cual dios inútil en su remanso sujeto

Lengua
la de historia
la de pulular de muertes
y la que atraviesa mi boca
la que desliza su poro en pieles ardientes
impotente de mieles
inquieta insolente
capricho en el dulzor de luces que opacan
cuando revientan en mi derredor


la miel embriaga sin sangre

lengua que se pudre

y cae


d

jueves, 29 de octubre de 2009

:n

así como las formas nobles del sonido viajan
en los caminos del aire
y sus hadas madrinas vuelan
danzando sus músicas en círculos y serpentinas
y todo lo transforman lo traducen
a fiestas sonoras
de inmensidad o rincones
cavidades o espacios lumínicos
de esa manera alquímica,
en el lenguaje que sueñan las manos cuando sienten calor,
así, como el agua del río que corre hacia ella misma y todo lo llena
materializo tu espíritu de montañas besadas,
sin herrumbre,
abiertas mis piernas en un invierno como viento nadan en la misma nada
de tu ebullición harto volcánica y te atraviesan
mi desnudez absoluta ciñe el valle ulterior a las cumbres de tus ojos
proyecta y cuida en su vientre
la sombra interior que te multiplica siguiendo el ritmo
de las emanaciones del sol,
mi cuerpo te calla te silencia muerde las islas lunáticas
que han sido incendiadas en alcoholes
han sido inyectadas por todos los ruidos de un cosmos virgen

avisto

con tu agua en mis cuerdas vocales una orilla
más infinita que el amor
vengo hambrienta loba hiena hinchada de mi misma
miserable y también luz
amanecerte amanecerte amanecerte siempre
tu arena dorada, el fuego del sol me marca
muto...
soy piedra que rueda.... piedra que ama
me iré como arena en los caminos del aire
me iré a soñar en tu espalda
amanecerte es girar en mi
volver a ser
renacer
partir

d

miércoles, 10 de diciembre de 2008

~

"
QUINTO MISTERIO
La lenta rotación del agua, alrededor de su variada naturaleza. Su oscilación entre la paz de los vasos y las inundaciones. Tal vez sea un mineral; o un ser mitológico; o una planta, una liana, enredando continentes, islas. Puede ser un animal, pez inmenso, que se tragó oscuridades y abismos, con todas las caracolas, anémonas, delfines, ballenas y tesoros naufragados. Desearía tener tal vez la definición de las piedras; y nunca se define. Invisible, visible. Traspasable. Dura. Enemiga. Amiga. Existen los huracanes, las trombas marinas. ¿Golpes de aletas? y también las nubes, frutos que, maduros, caen como lluvia. El pez las absorbe y crece. ¿Entonces este pez, verde y ramal, de plata y sal se nutre de sí mismo? ¿Bebe su propia sed? ¿Come su hambre? ¿Nada en sí mismo? No sabremos jamás sobre ese ente fugitivo, lustral, dentro de las pupilas.
No sé por lo tanto si lo veo; si es él el que se ve.
"
Osmán Lins
Retablo de Santa Juana Carolina
de Nove, Novena

jueves, 9 de octubre de 2008

variar

les feuilles mortes
Remedios Varo


Muda. Serena y verde; dibujada con líneas de otro cuerpo,





(...) Seré árbol, seré Dafne, crecen en mí raíces afirmándome a este colchón de hierba inconclusa, para poder hamacarme sin movimiento en tu existencia y permanecer dormida en el raudal vertiginoso de aquel par de ojos amarillos que miran humedecidos con las gotas de su brillo (...)








(...) lo que tengo para guarecerme se desprendería de mí, caería aplastante un día como sus manojos de hojas, algo externo lo pujaría con magia como trayendo al mundo el goce de no ser ya en este cuerpo de mármol pero estoy en mí y ese par de círculos de fuego que me queman de un verano que jamás me dará calor giran allá arriba y hacen nidos en mi vientre con gaviotas hambrientas a las que alimento con un viento ajeno, el único intermediario que une a tu cuerpo y el mío pegado a mí, viento que teje su historia con hilos de dolorosa espera, seré Dafne y como un bramido animal de guerra clamo que nada podrá moverme ya de aquí.
Silencio


d

lunes, 6 de octubre de 2008

martes, 30 de septiembre de 2008

//

después del ruido vendrá el paraíso divino
bajarán los ángeles que no habían caído y beberán de las bocas de los niños

después del ruido
absoluta sordera

no habrá sonido para ser oído ni músicas que amansen moribundas fieras
después del ruido
cuando una lágrima caiga no mojará
el viento dormido llevará las hojas sin crepitar

después de todo este ruido cada piedra será murmullo
de un secreto que nadie descubrirá
d

lunes, 29 de septiembre de 2008

raku

ante lo incoloro

miércoles, 24 de septiembre de 2008

étouffer

que no se digan las muchas cosas
báñenlas de silencio
rincón en donde duermen los sueños de los despiertos

hacen máquina y hacen nido
ronronean comprimidos
es una fina daga hecha de primaveras
que taladra un vientre desde otro mundo
inyectando en su calor opiáceo
aguas y cascabeles de amores absolutos
sólo allí, aunque no entrelacen la carne con las almas,
aunque los relojes partan su deseo,
aunque dejen como sobras los restos

en la nula trascendencia del tiempo,
sólo allí, en su divina gelatina animal,
podrán emitir luz

y eso basta

d

viernes, 19 de septiembre de 2008

viernes, 22 de agosto de 2008

crepúsculo bolivariano

lunes, 11 de agosto de 2008

alt.end

"
(...)
–Se veía venir –le digo–. Nuestra cultura era penosa, no tenía ligazón alguna con la trascendencia, ni siquiera con los dioses que decía adorar. Nuestra cultura se basaba
en conquistarlo todo, hasta el universo. Pura actividad sin fin.
Una carrera enloquecida hacia la nada.
(...)
"
Enrique Vila-Matas
Exploradores del abismo
Amé a Bo

viernes, 8 de agosto de 2008

he dibujado una balsa vacía
rompí sus remos con instinto de lápiz
sobre el blanco
flota
gris
en blanca hoja

luego
navegué ríos lánguidos
(esa vez también era invisible)
y lloraba

caprichosa balsa
seguía el curso del agua
de ríos derrelictos
ríos sangrantes
ríos míos pero de nadie

alcé la mirada hacia el oeste
algo quemaba la tarde
olió mal, olió a dolor
y salté de mi balsa al oír
un crepitar de árboles muertos
nadie lo vio
a ese humo maldito
cómo elevaba sus flancos dominios
rayando azules
cortando naranjas
pudriendo amarillos

y
mi balsa
seguía el curso del agua

mientras en lo alto inaudito
un pájaro atravesaba
llevando la dicha
el ojo del humo

lo descubrí
(y fui
intensamente feliz)

lo vi
salir


d

martes, 15 de julio de 2008

canción del paria

oxte!

“hoy merendaremos nidos de nubes de crema
café con leche azúcar y soda”
dijimos y
Ginsberg de causalidad vino
invocaba descifraba poesía
definición delicada asombrosa
perfecta
y el cañón
proyectándose vivo:
castillos cuestiones redes tejidas presagios

tinta negra banderas rojas pintura fresca
cantar
es entrar en la mente de alguien
el otro que duele o empuja o injerta colores
nos hace
nos abre
y hacer carne sus ojos y brillar mi amor
llevarlos puestos
clavarlos como dagas rítmicas
en la panza de quien pasa
peregrinos
gente que riega las flores
que trae un libro o una mano o varias
un soplo de felicidades dislocadas
una bandera colgada con manchas siderales
que colgará del techo abatida por
nuestras luces
mares borrachos
el más íntimo tormento disparado
apuntando hacia ojos estómagos

auras corales en arrecifes con agua revuelta
una invitación
Ven
Ven
aproxímate a escuchar la marea
a oír unas campanas que llaman
en gargantas dulces

a convidar llamas que arden
a prenderte fuego
entra en el fuerte mi tren
tu soñar
nuestra cansina espera
que haya techos de nubes de crema
gatos sucios en el tejado que ronronean
bajo una luna
gris como el sayal que cubre la ciudad


d

viernes, 27 de junio de 2008

sea

es posible que te quiten la existencia
fantasma doloroso que viene
a contar sus secretos con el alba
y se queda conmigo y soy su casa
sólo puedo tirar piedras al agua
el agua de un océano sin fondo
mi humanidad lanzada hacia el vacío
es posible que ahora sea una extranjera
en donde antaño pisaba mi tierra
ahora
los ojos que me daban el nombre
la miel y la vida
son dos pozos ciegos que me niegan
y llevo el cuerpo laxo como se lleva
un equipaje pesado
no sé de dónde vengo
de mí quedó la sombra que flota
en un olvido ajeno
practicar la verdad duele
dice el fantasma a mi oído
soy depositaria de recuerdos de otra
que he sido yo en ese tiempo perdido
mi voz grita
me grita
en sus ojos
se
agita
lo
ita
iii
blop

d

domingo, 8 de junio de 2008

play

en la musicalidad de la palabra
en un abrir de labios prestidigitados
rodaron el juego

y la desgracia
quitando la dura cáscara del fruto verde
rumiando tras el contenido
desgajando la forma del íntimo sinsentido
especie de primavera que daña
diálogo percutido con mi sangre blanca


poemarios indolentes
como palomas que ululan en cajas



d

lunes, 19 de mayo de 2008

½

)

El cuerpo deberá vegetar como buen fruto, fruto doliente que será por fin dulce.
Para comprender el carácter de un único sueño
que no palidecerá aunque lo hielen,
la carne sabrá corroerse como la ciruela cuando se desgaja.
Pender era necesario.
Aquí la herida.

(

d

domingo, 11 de mayo de 2008

.


tuve una tela negra larga como una ruta
para colgarme de la tarde
del pino sin hojas caía mi luto
atado al tronco
con cuerpo dormido
desafiándome
leve
un duende con violín sonreía
subía la tela
cantaba, se movía con gracia
y yo
sólo miraba mi oscuridad
en silencio mascullaba poesías
y el sol me rompía
cuando un estado de mi alma
salió deshecho por mis ojos
y saltó hacia las ramas vacías
para caer súbitamente del nido
la tela negra era la muerte
el duende tocaba en el árbol
músicas viejas
como un amor destrozado
mi estado del alma bajaba la tela
descendiendo hasta tu ausencia
para morir al sol como los gusanos
comprendo ahora que debía verlo
debía espejar estas horas malditas
debía saber que existían los duendes
debía corporizar el final
perversamente tranquila
sentada bajo el sol
sonámbula
semiviva
en ropas sucias
con la piel abrillantada
haciendo gestos de mimo
pero pintada de nada
con una nariz de payaso
que salvó mi día
y hoy puedo atestiguar
que mi estado de alma
fermentó al caer


d



lunes, 28 de abril de 2008

steinschlag

Sobre los techos de la mañana elefantística oigo cómo ruedan las migas memoriales
será deber esta vez dignificar la nada
el rincón vacío
cavernoso cuenco
de olvidados narcisos

y asir en ese nacer oscuro los tesoros perdidos
por manos suaves, dulzores que fueron vicio


¿Cómo habrá sido

donde la desnudez …

donde la música de la piel

donde el claro


el terreno sagrado

tráfico de dádivas, corceles del sueño?

¿Habrá en la temporalidad del cuerpo

rasguño

cerrazón

enérgicas corrientes de hemoglobina?

Medirme ahora

medir el escurrimiento de la alegría

asimilar la ira

arrancar de mi una guardiana
que escudriña cada cuadrícula de tierra explotada


calcula
lastima los ojos

y aun hila paciente un tul

hila

en silencio ya sin sangre

puntos complejos

contrapuntos laberínticos

hila


Iso el velo de estos ojos que miran hacia donde tiendo las ramas de mi floresta,
yo tejo con hilo secreto la imposibilidad de una trama muy mía
delante de los recintos que determinan dolores
así escondida, caleidoscopio la subjetividad del mundo en el murmullo fantástico del dibujo impreso minúsculo en el tul de la mirada; que ahora puede escrudriñarte y ensancha tu boca
pintada toda roja
desordenada .
Hice un teatro
de tu temple y ahora
no perteneces
nunca más
no habitas

con esos pies de plomo
a la tibieza cósmica de orfebre feliz


d

sábado, 5 de abril de 2008

La libertad es como la mañana. Hay quienes esperan dormidos a que llegue, pero hay quienes desvelan y caminan la noche para alcanzarla.
subcomandante



El sauce que me mira
tiene tres caritas negras
que soplan a mi boca
un verdor que es su secreto
¿Qué haré ahora,
cómplice de todo esto,
perdida en los confines
de mi triste aurora?
Deberé asomarme
hacia el precipicio más hermoso
y despertar con la caja del buen sueño
abierta entre mis manos,
con un brote de sauce por adentro
que me mira
y tiene tres caritas negras
que soplan sus secretos
y ya no lloran

d

jueves, 13 de marzo de 2008

Vertida del derroche
al fin bebida
la efervescencia de los minerales preciosos
se humillaron las memorias del cerro
( dijeron “queríamos sujetar al cielo”)
¡Las grandes excusas!
¡Los almuédanos libros

de aquellos falsos profetas!

ellos
los vacíos siempre viejos
habían pulverizado día a día
la esencia entera del crepúsculo en los montes
para alzar sogas celestiales –que eran fuertes, de hilo bien negro-
pretendiendo ascensión
(luego) –atención-
bajarlo
expandirlo
extenderlo como una goma elástica


pero ¡FRACASARON!
(aquí está la enseñanza, seres –“piedras que caminan hacia el mar”-
¡aprendamos a extraer la lúcuma del amor en la piedra!)
¿por qué?
Quizás la pavorosa existencia del oscilante universo
haya imantado hacia atrás las sogas arrogantes
y chau

“con tu propia lengua te estrangulas”
y provocó la venganza universal una asfixia de sogas punzantes
inyectó en la piel plural incandescente de cada historia una ponzoña
separando en miles de parcelas la tierra
cortando caminos
infectó también las venas

deshabilitando accesos hacia algún otro vacío viejo capítulo de nuestro libro


compañero de existencia en un páramo inasible
perdiéndote
esclavizándote
torturando en baños de guerra a tus amores a tus corazones
a tu sensible gema individual
y cortándote las manos, la claridad


¿Dónde está el dolor?
¿Dónde tienes el dolor?
Estos violines abrasadores de la tarde inconstante
interpretan mi tristeza
elocuentes
remilgados instrumentos
(nacidos de floresta)

Si fuera hoja me llevaría volando el aire
Tierra de nadie


Somos hijos de esto




Como gusanos surgidos de la fermentación
mofándonos de una aguda metamorfosis que

del cadáver hará cucarachas peregrinas
compuesta de todo el trabajo de las hormigas
que caen reventadas
contra el asfalto

“seguiré caminando
seguiré soñando
aunque me duela amor”

¿Dónde está el dolor?
¿Dónde tienes el dolor?

-En el vientre

magma concéntrico


útero impío

mientras escapo como una hormiga
busco la salida a este laberinto de sumisiones
apelmazada podredumbre
despertares paupérrimos
es mi tarea
mi sucia tarea
encontrar la salida
o el acceso
hacia
eso


shh



(hay un secreto)
allá en el universo profundo de todos los cielos
en la totalidad de los crepúsculos montescos
su inmensidad magnética fue sabia
nos dio una identidad:
-parásitos


(¿podré oír su lamento?
¿podré hallar la caja del buen sueño?)
Dios fecundo sin tiempo ni condición
totalidad fértil
el negro en el blanco
el blanco en el negro

incendiará tormentas en los labradíos
abismará

el calendario



(cuando el fuego crezca
quiero estar allí)

d

lunes, 11 de febrero de 2008

...


"(...) Al viajero extraviado le queda, por lo menos, el consuelo del paisaje que cambia continuamente a su alrededor, y en cada recodo le nace la esperanza de encontrar, por fin, un camino de salida, pero quien está perdido en sí mismo no tiene mucho espacio para dar vueltas. Comprende rápidamente que se encuentra en un laberinto del que no podrá salir nunca. (...)"


Soeren Kierkegaard

Diario de un seductor

viernes, 14 de diciembre de 2007

ø

"
(...) Además de explícitos, aquellos sueños eran hermosos. Esta es una circunstancia que se le escapó a Freud en su teoría de los sueños. El sueño no es sólo un mensaje (eventualmente un mensaje cifrado), sino también una actividad estética, un juego de la imaginación que representa un valor en sí mismo. El sueño es una prueba de que la fantasía, la ensoñación referida a lo que no ha sucedido, es una de las más profundas necesidades del hombre. Esa es la raíz de la traicionera peligrosidad del sueño. Si el sueño no fuera hermoso, sería posible olvidarlo rápidamente. Pero ella regresaba constantemente a sus sueños, volvía a proyectárselos, los transformaba en leyendas. (...)
"
Milan Kundera
La insoportable levedad del ser

miércoles, 5 de diciembre de 2007

leave

los colores en la sombra de una silueta que se forma en el piso

los colores del mundo

indefinidos

la silueta devenida a mi organismo

que sabe ser la sombra de mi

lo tangible no se desvanece

tangible, perenne

yo tóxica

yo cuerpo

raspo froto toco rompo

reúno de pronto el abstracto con lo sólido

me arrastro, en el suelo los huelo, aquellos colores de mi cuerpo

Frescura de manzanas...

pétalos en libros...

pereza oceánica...

verdores incandescentes...

hamacas...

muevo la cabeza hacia arriba

un, dos

ya casi puedo ver las vigas del techo

(siempre llamaron mi atención, mi lirismo tímido, esos caudalosos rayos de luminiscencia que se abren paso entre agujeros; anestesiándonos)

tres

Constitución

inmundicia

inmovilización

amargura de flote

como despertar

un solo color imperialista fusiona esta gama

el azul grisáceo de Buenos Aires a las siete

todavía en primavera del asfalto, el preludio del neón,

o también, aquél amarillo pútrido y caliente

que emanan los rieles del tren y vuela sobre la hierba

desprendiéndose del viaje hacia la ciudad

y sus multiplicaciones

irse

d

lunes, 26 de noviembre de 2007

herencia

hubo un hombre a quién sólo le escuché recitar durante
gran parte de mi vida

una pieza intensa de algún tanguero anónimo para mi,
tomaba el té con manteca dentro, golpeaba los vidrios pidiendo salir a lanzarse a las vías,
quería caminar y volver a la casa que su hijo había vendido,
paseaba por Plaza Portela mirando a sus nietas pelear
preguntaba dónde estaba María
-muerta Carlitos, hace quince años Carlitos-
tirado en la esquina con su bicicleta encima
y la ginebra espantando al dolor, desconociendo a las nietas y el porvenir una repetición,
amante del chocolate, antiperonista rabioso, viajero, loquero, patadas en el culo, silla de ruedas extradición al asilo
Chiche la escoba y su eterna masticación
la mesita sucia que intercambió en la India por una botella de vino en el living como un souvenir silencioso y asombroso de su pasado,
el abuelo que no sigue siendo, envuelto en un halo de ausencia,
sólo,
extrañado,
espera la muerte
(y desfilan las sombras en la habitación aturdida de bocinazos
la mía pidiéndole perdón por permitir que sigan atándolo a la vida)
flota su voz en la memoria


tango que me hiciste mal y sin embargo te quiero

porque sos el mensajero del alma del arrabal

no sé qué encanto fatal tienen tus notas sentidas

que en la mistonga guarida el corazón se me ensancha

como pidiéndole cancha

al dolor que hay en mi vida


domingo, 11 de noviembre de 2007



"...Sólo tengo una ocupación; rehacerme"

hipoteca con el movimiento
combinaciones peligrosas con los murciélagos
sin alas pero ciega
nocturna
sin el beso de la luna,

con un eterno deseo de llorar

y llorar

sin haber tenido nunca una ventana
por la te viera, luar

influjo de contradicciones
amparo de páramos en oraciones
una vejez intolerante
un aislamiento invariable
una pesadumbre

doma
congela

el terror de los mares

y la loca sustracción de la sensación amarilla
que inundó de pequeña mi vida
estruendo en el techo
soplido de vicios
y el inocente golpe sobre mis pechos
que contiene al puño de quien me ama
y me castiga en espejismos
en sueños
en decantaciones
en variaciones monocordes del amor
que necesitamos los dos

en casa admiro el devenir marchito
filtrado en la desfloración de tres orquídeas magnánimas
simultánea y bienaventurada muerte
estambres disminuidos
sépalos vencidos
borrada aquella línea que deshace las ramificaciones de mi árbol
en el advenimiento de la locura, de la causalidad

revolver este caldo, solventar al movimiento
en una obsoleta extensión de lo que hay en mí
hasta quebrarlo

pero

no soy mía


d

martes, 6 de noviembre de 2007


(..........................................................................)

la siesta de un fauno del que oigo sus sueños, sin poder dejar de malograr mi respiro,

que ahora en esta enfermedad del espíritu (o esta liberación imbatible)
entiendo como un castigo

la soledad me sana
la calma

el mar.......

el mar, Debussy......


(.........................................................................)


d
La gare de Saint Lazare
Claude Monet

lunes, 29 de octubre de 2007

»

sombra despiadada serpenteando los rincones
un silencio parecido a la más hermosa muerte
pude haber sido intermitente aunque líquida, lluvia
y soy la enamorada del muro que alguien alimenta con fertilizantes
con químicos amantes

de mi manera obsoleta ahora pronuncio la nada
y las hilachas de aquella carne hecha de páginas y cuentos nuevos
no pueden enlazarse
inacabables intersticios que chupan y deshacen

y el letargo
y la agonía ajena
el devenir finito como las pieles de abuelos
la juventud caduca como todos mis cuentos
¿Dónde podré encontrarte,
personaje ficción, personaje carne?
he sabido que siempre andas en uno mismo
he oído que la crueldad de nacerte es una alquimia fugaz
y sólo cuadros de vidas disímiles concuerdan en algo:
en ésta biología podredumbre mal llamada existencia
que se retuerce queriendo brillar con una luz sospechosa
amarillo de bilis
amarillo de otoño
amarillo el calor de los trenes demonios
¿Y dónde, dónde te apersonarás, Ángel Exterminador?
¿Seré entera, sabré responderte?

somos todos asesinos,
no es paranoia,
es el sol de la tarde:
dejamos ahogados a nuestros niños en un riachuelo podrido
con intuiciones y juegos, con purezas sin nombres,
¿Y cómo, después, seguir falseando al lánguido destino?
¿Soy un cadáver de mí?
una sustancia viscosa con ojos y dientes anónimos emerge de las cañerías
la infancia perdida, el día,
la ciudad comprimida


esto no es poesía


d

martes, 2 de octubre de 2007

*




Alguien dijo una vez que sus ojos eran sinceros. Que el estrepitoso descenso de sus párpados cortinados a mitad del carmín de las venas reventadas sobre el blanco, era bello porque expresaba en si mismo el estado indecible de su alma. Mi madre también dijo, durante mi pequeñez acomplejada por armonías rotas del cuerpo que comenzaba a ser mío, que las narices grandes generaban respeto: presencia ineludible en el mundo: un “¡aquí estoy!” imposible de ignorar.

Hoy llueve.

Me parece que cae agua del cielo con fisonomía propia. Cada gota dibujando una piel, una mirada llevada con pesadez, una boca prodigiosa que canta composiciones desconocidas, una nariz delicada disolviéndose en polvos blanquecinos. ¿Cómo llevamos la libertad de un rostro en las correntadas de esta era venenosa de reclusiones y aislamientos? Las presiones dictatoriales de los tiempos que corren son sombra y asfixia para el candor de una simple sonrisa. Los trenes, el supermercado, un parque y mi hogar, vidrieras que exponen las complexiones forzadas de caras en serie. Pureza extinta o quizás enjaulada tras los gestos que vamos practicando con automatismo, clavándolos en la viveza y el movimiento de la sangre. Quizás por eso un rostro calmo me obnubile... de alguna manera, cuando la integridad de la niñez florece en la expresión cadente y natural de un rostro, como un pétalo suaviza algo en mi: ojos que no esquiven ni cambien su visión por gafas negras, pupilas menos dilatadas o bocas serenas. Esta lluvia no amaina, una tormenta se avecina. La presencia ineludible se achica, las gotas rugen sobre las chapas del techo y una boca hinchada se abre con dolor, se desgarra en su extrema tersura, y los ojos que imaginé en el aplomo del agua, flotan bajo nubes impenetrables: chorrean lluvia. Relampaguean. Oigo un trueno. Lloran viento. Alguien dijo una vez que sus ojos eran sinceros.
//Pintura René François Magritte //


d



lunes, 1 de octubre de 2007

§

-



Clarea. Los pájaros alborotan la aurora. Apenas me animo a contemplar la inminente mañana; pero, mierda, soñé otra vez aquél camino montañoso en el que intento adentrarme pero nunca puedo. ¿Cuál será la razón profunda, la raíz nutrida y espinada que enterró ese cuadro onírico reincidiendo en mi, generando el sigilo propio de un mundo ajeno que visito sin mi cuerpo? ¿Hacia dónde se tuercen esas tierras que entreveo, de las que regresan carruajes con personajes huraños y taciturnos, abstraídos en visiones que necesito descubrir? El despertar me agobia. Los soñares generan abstinencia. ¿Tantos enigmas, excesivos símbolos que no logran cerrarse en sí mismos y remiten una y otra vez a su extrañeza? ¿Debiera, esta tarde húmeda de juntar lluvia para las orquídeas del despertar, sentarme a escribir este pálpito loco que remueve mis ansias? ¿de qué se trata soñar? ¿adentrarse en la turbulencia inmanente a mis desconocimientos interiores, transformada hace años en rutas verticales hacia nubes pálidas, en mares que me persiguen, en huidas pendientes e historias inverosímiles que narcotizan? Toda jornada subyuga la clave que necesitaba. Caerá la noche, negra de luto y de luto estrellada... el día a día es un ir muriendo que nos embelesa, pero el cuerpo pasajero importa menos que esas fiestas de aura sempiterna a las que me siento psicológicamente invitada. La muerte invade también mis soñares, el despertar es la muerte. Los empuja al umbral de un olvido criminal, la desmemoria de una fábula que no se deja ser escrita porque el lenguaje es carcelero. Ver el día es mancharlos. Los soñares, ligeras revoluciones...


d

.

*

lunes, 24 de septiembre de 2007

*





(...)
Y miro las flores y sonrío...
No sé si ellas me comprenden
Ni si yo las comprendo a ellas,
pero sé que la verdad está en ellas y en mi
y en nuestra común divinidad
de dejarnos ir y vivir por la Tierra
y llevar en brazos por las estaciones contentas
y dejar que el viento cante para adormecernos
aflojando, y sin sueños en nuestros sueños.

de Fernando Pessoa /
Alberto Caeiro
XXXVI

domingo, 2 de septiembre de 2007

duraznillo de agua

Un amargor perenne florece, lo sé, es domingo y tendré que abnegarme a la infección de la tarde. A mi alrededor he venido colocando, hace algunos meses, fragmentos de vidas pasadas en un tono infantil, dispuestos ornamentalmente y -he notado-, con aquella inocente ilusión que me caracterizaba cuando los soñares perfumaban intervalos azules. Ahora palpo imágenes que levitan contradiciendo esta pausa,
entierran este presente detenimiento,
su belleza verosímil y colorida genera una indescriptible sensación de
asfixia.

Guardo algunas capacidades intactas todavía, aunque sorpresivamente me he descubierto hoy
(un día entre sucesiones de hábitos – un febril domingo estival)
anciana prematura,
roída gracia,
pausa inmóvil.

No espero nada.

Esta cueva de introspecciones me anida en una morada en la que soy un pez con largo camino por recorrer.
Aguas turbias vía incierta.
El destino no interesa.
Imagino a Pessoa experimentando el perfecto tedio, puliéndolo, durante toda su vida aquella sensación vívida y estimulante, aunque en mí todo es escenario y se asemeja a un simulacro de divagaciones. Recuerdo una frase suya semejante a el río de mi vida ha finalizado en un mar interno, no con exactitud sino con gris entusiasmo. El naufragio. Las figuras de juventudes y embarcaciones de velas altas superponiéndose con un piano que hace eco y es inaudible. Si quisiera erguir la voluntad de libertades al menos podría engañarme un rato, sin embargo, conservo la certeza de la fragilidad de aquella ficción.
Así,
saldría a caminar las calles rectas de mi barrio silencioso e intentaría reconocer en la urbanidad la pequeñez magnífica, el tallo de la estoica orquídea. Para los extinguidos en su prototipo humillante se cerrarían bajo millones de llaves las puertas ya carceleras de sus hogares asesinos, y saldrían de las casas las mareas de soñadores con sus guitarras y sus miserias, algunas mujeres con sus camisones abiertos cantarían llorando la culpabilidad que las atormenta, reinaría la amoralidad y la sensualidad de la tarde y habría banquetes de polvo para los marginados que reconocerían como propia la calle que los contuvo. Pero nada de eso sucede.

Desvarío. Todo se guarda en gestos de vergüenza y cajones para dos.

Este domingo arrinconado apenas musita la sombra de lo indecible y la vejez se infla cuando soplo al desasosiego. Inspiran pureza esos ornamentos del pasado que flotan en mi habitación moldeando al desconsuelo.
A mis espaldas hay un colchón intenso de un blanco viejo en el cielo, de alguna manera la atmósfera afirma el signo de resignación. La vacuidad regenerativa se desdobla y gotea palabra sobre palabra, un vuelo de torcazas distrae la prosa que intento retener pero se me va en las alas de los guardianes del cielo bonaerense.

Debí haber permanecido intacta, amparada en el umbral de lo que no debe circular porque se mancha. Ahora me reconozco como un conglomerado de atrofizaciones, una incógnita, una bolsa de arpillera que contiene secretos recelosos entre sí.

//De vez en cuando retomo la estela de la mentira como siguiendo a una estrella que ya está muerta, ese mínimo viaje nocturno rebota en los confines de mi desprecio aunque sonrío, indulgente y risueña.//

He dejado aquí la huella que debería seguir para desenmarañarme pero el cansancio de todo baja el telón, giro la cabeza, respiro sin ganas el aire prometedor que refresca mi habitación, desenfundo el cielo imaginativamente y hasta el sol se atreve en sueños a bañar este domingo.

lapso luminoso - - - se apaga

d

sábado, 25 de agosto de 2007

domingo, 19 de agosto de 2007

trash

a cada lado del lecho un muro
y un cuerpo arrojado
golosinas
la musa encadenada me grita
mi mirada mi fiebre ignoran su lumbre
mastico, observo mi jardín ahogado en lluvias,
no sabré cómo descifrar mi propia miseria
encenderé fuego con palitos de la selva
consumirá de mi la gloria de lo que ya se tiene,
esa falsa medalla, y seré un cadáver un rouge
si no hallo en mi morada la clave para pisar la hierba
la clave para sacar ventaja de todo lo seco
aunque mis manos crujen
y si no está, no lo tengo
presagio incandescente que mueres, vas, vienes
claro que se enfada mi aparato psíquico
caigo en la futilidad del desvelo
fraternidad disonante imposible conjugarla con mi desprecio
¡comería de los otros!
arrancaría de sus ojos las sombra de burla
despreciadores del silencio
manos de rapiña corazones furtivos
las festivas carcajadas de hielo
guirnaldas rodeando mi cuello
el amor no es cuestión de días y besos
y mi amor es iracundo
no tiene aroma dulce ni palabras suaves
mi amor desdicha, mi amor carne
pronto, en unos quince días
esta precipitación herrumbre de hueso
me nublará la vista no podré adorarte más
y tu cuerpogema de una zona luminosa del universo
el temple augusto y principesco será taciturno y vendrá por mi
como las pesadillas silenciosas que no se recuerdan
venceré al encanto
where the wild roses grow
beauty must die

y no sabré tu nombre te diré gema perdida
murmurando una canción en tono triunfante y doloroso
yazgo, colérica, en el lecho que me desvela
a un lado un sol partido al medio
al otro collages pasiones blancos matices dureza límite fin
yazgo, cansada de no saber respirar,
la niña fatigada vuelve hacia mis brazos con viento
acunada en una copa de sauces
trayendo en su boca el llanto de la ciudad ajena
dormida en la guitarra
que sea conmigo un instante

temo escribir el poema con polvos, sin frutos, con agua mía
dentro de unos días
de la niña que fue arrojada hacia el sol
y sólo había
un muro
que lo revestía

d

lunes, 6 de agosto de 2007

*



/


.

.

.

.

"

La tierra que nos tiene apenas es un árbol sin tiempo,
cuelga del cielo como un enorme manzano ciego,
la surcan ríos bravos y la mojan los lagos tiernos,
la rodean los mares con sus sólidos movimientos.
Ella se agarra a las nubes y oscurece los cielos,
hace del sol la fragua con la que cocina el sustento,
convoca a la lluvia fresca si se reseca el suelo,
de su corteza crecieron asfódelos y almendros.
Brota del bosque umbrío el olor de sus maderos,
estalla el volcán sangrando en mil penachos de fuego
se siguen las estaciones en su relevo perpetuo.
Por eso es tan ancha y tierna esta tierra.
Por eso es tan ancha y tierna esta tierra,
esta tierra que nos tiene, nos tiene vivos por un momento,
por un momento de tierra, de tierra madre con fundamentos.

(...)

"

de
Patricio Manns
y Horacio Salinas