sábado, 28 de agosto de 2010
indenfensión
el deseo
me asalta presente y vivo
esos caballos de patas rotas patean sin fuerza una luna en mi ojo y sangra
uno azul otro pálido y liso de fucsia en la boca
abren la vereda que no se hiere con nada
todos pateamos:
buscamos romper un huevo para ayudarte, gatita
esos caballos de patas rotas saltaron porque levanté tu agujero
de la puerta de casa
alzaría también el souvenir de quien mata
pero en secreto introduje la vida en tu médula
y la muerte a tu orilla sonríe por verte ya en paz
galopan sanos y prendidos a tu sueño unicornios
morís la velocidad kumulonimbus y un huevo se abre
saltá
d
sábado, 21 de agosto de 2010
martes, 27 de julio de 2010
tzuntzan
Tzin quería elegirlos. No admitía que se le cruzara por el campo ningún galope de melancolía, el manto de apatía cuando los momentos venían rara vez fallaba. Su apatía-heladera los frizaba. Huían despavoridos hacia el olvido.
El campo tierno pasto, sólo de árboles y langostas, sólo de plantaciones vastas y sólo de soles y lluvias, el campo solo, sólo campo solo mío-
Decía ella, que contaba con mi cariño para ponerse linda cuando algún color desprevenido escurría su rostro, yo inmediatamente me ponía un pincel en la boca y lamía todo su cuerpo, pintándolo nuevamente, y Tzin renacía con una carcajada que una tarde espantó pájaros.
El momento de la recapitulación sí que era doloroso. Cuando por fin elegía uno, después de largas noches de asamblea en su recinto interior (poblado de moscas) necesariamente debía yo aguardar silencio y meterme las manos en el bolsillo antes que abrazarla o pegarle una patada a la bolsa que colgaba de un árbol muy viejo que sólo tenía dos o tres ramitas vivas con flores de ciruelo que persistía. Entonces la veía revolcarse con la boca llena de insultos por el pasto, y de pronto se prendía fuego o le salían luciérnagas por las orejas.
Al alba de una de esas noches rituales recuerdo haber olido en el campo el aroma de una ciudad destruida, y cuando presté oído a mi dulce Tzin en trance, oí que sollozaba y unos truenos invadían su cabeza, retumbaban por todos lados… sabía que me tenía a unos metros hecho una liebre temblorosa, armado hasta los dientes, pero tuve suerte, nunca acudió a mí para que interviniera. No hubiera podido, tenían tal fuerza demoledora todos esos sueños pasados que mi peor mordida sólo hubiera dejado unos moretones en la rodilla de algún caballo melancólico, venido de aquellas tierras. Era toda piano, y yo todo mano, no podía la melodía en su lomo.
Porque cuando la música de su alma sonaba,
un infarto en mi espina dorsal me dejaba tieso.
Y justo cuando parecía que ella iba a perderse, justo cuando sentía un leve ahogamiento, sus tetas iluminadas por el sol rebotaban de manera hermosa y yo sabía que Tzin estaba amaneciendo con toda su cabellera de trigo fresco, y que venía a mi encuentro después de un largo viaje hacia adentro.
d
sábado, 3 de abril de 2010
te buscamos vanamente....
no quiero eso en mi mesa vacía
esperanza puta verde
abraza una sombra de otra que canta en el patio tu nombre
poco
un tilo solitario brota
nada
de película gomosa sobre su guarida olvidada
polvo fósil
y su blanda estatua inmerecida
medalla desposeída, gata,
gatita Frida de oro fino en la frente
perla parda anónima anidando la noche
la heredera llora
amasa mi vientre
chupa hilos
pechos nocturnos
sólo mi voz la acaricia
y te llama Frida
patio sucio Frida
fondo oscuro Frida
baldosas traicioneras
Frida perla silenciosa
d
martes, 5 de enero de 2010
faro solitario
emisor de brisa iluminaria
canal fértil de golondrinas
y sin embargo a cuestas se llevan los días
ataúd ceniciento reposa en la arcilla
del invierno que se cuela
a merodear las palmeras del ecuador
serpiente que avanza tronco por tronco
gimoteo falto de espíritu
la batalla cernida sobre las playas
que son azules
sólo entre el espacio
que hay entre la sombra de la pared más pálida
y tu cuerpo vacío
¡vaya espiral de sienes ardientes
y corazones gastados en lechos fríos!
¡vaya preñez del ser más débil y más bello,
hundido en el terreno de dos enemigos!
darle espaldas al viento
como un cazador maltrecho que no cuenta
ni con media rama que le destine poder
bañarse en fuegos de imposibilidades viles
que amortizan un camino de tres baldosas
que sólo a paso firme y con llagas
acompaña suave a quien busca una verdad
el patio
que nunca fue de nadie
sostiene en su brizna leve
un llanto mío
la carne mustia
los pechos cubiertos
de tilos atardecidos
cabalgan la noche
y suman
suman dibujos
en la aureola de pozos que rodea tus ojos
tan hipnóticamente estrecha
que repele a la luna sobre un horizonte
arengando serena
a soñar con almíbar
aquel capullo de mentiras
guardianas de un arrabal destructor
d
jueves, 17 de diciembre de 2009
+
de hojas secas barro y madera
me sonríen
desde sus pedestales flotantes
y dentro de cada maceta
rugen leones de fuego
las mansas ciruelas
su reflujo de tiempo y tristeza
asienten con sus carnes deshechas
mientras la olla bulle
dulzores robados
de ellas
encima de las nubes plateadas y gordas crecen plantas que tiran
semillas y sementeras a mi jardín en diciembre
los astros, las ciruelas
la danza de la recolección sincera
tomando de cada dolor un color
de la muerte aburrida una sonrisa tranquila
permanecerá la piel arada de polvo
lo fraterno vuela y en el cielo da vueltas para venir
a chocarse con toda su pesadumbre humana
contra interfaces humanas y dedos nerviosos
la piedra
herida
la desconocida
golpea tu sueño con sus pechos de madre lunática
lo fraterno mea en las nubes
y en toda montaña
brama
la tormenta de conciencias nuevas
leones de mi tentempié
ciruelas sacramentales que aun hoy aguardan
el latir de su delicia
me redimo porque hay algo sagrado en todo esto
que da coletazos en la habitación mientras mato
mientras me dejo morir
d
lunes, 14 de diciembre de 2009
ui!
que cubre los labios
que besan al mundo indolentes
todo lo bello y perverso
puebla mares y desiertos
se posa en su rosa
se pega en la carne
y perdura
cual dios inútil en su remanso sujeto
Lengua
la de historia
la de pulular de muertes
y la que atraviesa mi boca
la que desliza su poro en pieles ardientes
impotente de mieles
inquieta insolente
capricho en el dulzor de luces que opacan
cuando revientan en mi derredor
la miel embriaga sin sangre
lengua que se pudre
y cae
jueves, 29 de octubre de 2009
:n
en los caminos del aire
y sus hadas madrinas vuelan
danzando sus músicas en círculos y serpentinas
y todo lo transforman lo traducen
a fiestas sonoras
de inmensidad o rincones
cavidades o espacios lumínicos
de esa manera alquímica,
en el lenguaje que sueñan las manos cuando sienten calor,
así, como el agua del río que corre hacia ella misma y todo lo llena
materializo tu espíritu de montañas besadas,
sin herrumbre,
abiertas mis piernas en un invierno como viento nadan en la misma nada
de tu ebullición harto volcánica y te atraviesan
mi desnudez absoluta ciñe el valle ulterior a las cumbres de tus ojos
proyecta y cuida en su vientre
la sombra interior que te multiplica siguiendo el ritmo
de las emanaciones del sol,
mi cuerpo te calla te silencia muerde las islas lunáticas
que han sido incendiadas en alcoholes
han sido inyectadas por todos los ruidos de un cosmos virgen
avisto
con tu agua en mis cuerdas vocales una orilla
más infinita que el amor
vengo hambrienta loba hiena hinchada de mi misma
miserable y también luz
amanecerte amanecerte amanecerte siempre
tu arena dorada, el fuego del sol me marca
muto...
soy piedra que rueda.... piedra que ama
me iré como arena en los caminos del aire
me iré a soñar en tu espalda
amanecerte es girar en mi
volver a ser
renacer
partir
d
miércoles, 10 de diciembre de 2008
~
jueves, 9 de octubre de 2008
variar
(...) Seré árbol, seré Dafne, crecen en mí raíces afirmándome a este colchón de hierba inconclusa, para poder hamacarme sin movimiento en tu existencia y permanecer dormida en el raudal vertiginoso de aquel par de ojos amarillos que miran humedecidos con las gotas de su brillo (...)
(...) lo que tengo para guarecerme se desprendería de mí, caería aplastante un día como sus manojos de hojas, algo externo lo pujaría con magia como trayendo al mundo el goce de no ser ya en este cuerpo de mármol pero estoy en mí y ese par de círculos de fuego que me queman de un verano que jamás me dará calor giran allá arriba y hacen nidos en mi vientre con gaviotas hambrientas a las que alimento con un viento ajeno, el único intermediario que une a tu cuerpo y el mío pegado a mí, viento que teje su historia con hilos de dolorosa espera, seré Dafne y como un bramido animal de guerra clamo que nada podrá moverme ya de aquí.
Silencio
d
lunes, 6 de octubre de 2008
martes, 30 de septiembre de 2008
//
bajarán los ángeles que no habían caído y beberán de las bocas de los niños
después del ruido
no habrá sonido para ser oído ni músicas que amansen moribundas fieras
después del ruido
el viento dormido llevará las hojas sin crepitar
después de todo este ruido cada piedra será murmullo
lunes, 29 de septiembre de 2008
miércoles, 24 de septiembre de 2008
étouffer
báñenlas de silencio
rincón en donde duermen los sueños de los despiertos
hacen máquina y hacen nido
ronronean comprimidos
es una fina daga hecha de primaveras
que taladra un vientre desde otro mundo
inyectando en su calor opiáceo
aguas y cascabeles de amores absolutos
sólo allí, aunque no entrelacen la carne con las almas,
aunque los relojes partan su deseo,
aunque dejen como sobras los restos
en la nula trascendencia del tiempo,
sólo allí, en su divina gelatina animal,
podrán emitir luz
y eso basta
d
viernes, 19 de septiembre de 2008
viernes, 22 de agosto de 2008
lunes, 11 de agosto de 2008
alt.end
viernes, 8 de agosto de 2008
♫
rompí sus remos con instinto de lápiz
sobre el blanco
flota
gris
en blanca hoja
luego
navegué ríos lánguidos
(esa vez también era invisible)
y lloraba
caprichosa balsa
seguía el curso del agua
de ríos derrelictos
ríos sangrantes
ríos míos pero de nadie
alcé la mirada hacia el oeste
algo quemaba la tarde
olió mal, olió a dolor
y salté de mi balsa al oír
un crepitar de árboles muertos
nadie lo vio
a ese humo maldito
cómo elevaba sus flancos dominios
rayando azules
cortando naranjas
pudriendo amarillos
y
mi balsa
seguía el curso del agua
mientras en lo alto inaudito
un pájaro atravesaba
llevando la dicha
el ojo del humo
lo descubrí
(y fui
intensamente feliz)
lo vi
salir
d
martes, 15 de julio de 2008
canción del paria
“hoy merendaremos nidos de nubes de crema
café con leche azúcar y soda”
dijimos y
Ginsberg de causalidad vino
invocaba descifraba poesía
definición delicada asombrosa
perfecta
y el cañón
proyectándose vivo:
castillos cuestiones redes tejidas presagios
tinta negra banderas rojas pintura fresca
cantar
es entrar en la mente de alguien
el otro que duele o empuja o injerta colores
nos hace
nos abre
y hacer carne sus ojos y brillar mi amor
llevarlos puestos
clavarlos como dagas rítmicas
en la panza de quien pasa
peregrinos
gente que riega las flores
que trae un libro o una mano o varias
un soplo de felicidades dislocadas
una bandera colgada con manchas siderales
que colgará del techo abatida por
nuestras luces
mares borrachos
el más íntimo tormento disparado
apuntando hacia ojos estómagos
auras corales en arrecifes con agua revuelta
una invitación
Ven
Ven
aproxímate a escuchar la marea
a oír unas campanas que llaman
en gargantas dulces
a convidar llamas que arden
a prenderte fuego
entra en el fuerte mi tren
tu soñar
nuestra cansina espera
que haya techos de nubes de crema
gatos sucios en el tejado que ronronean
bajo una luna
gris como el sayal que cubre la ciudad
d
viernes, 27 de junio de 2008
sea
fantasma doloroso que viene
a contar sus secretos con el alba
y se queda conmigo y soy su casa
sólo puedo tirar piedras al agua
el agua de un océano sin fondo
mi humanidad lanzada hacia el vacío
es posible que ahora sea una extranjera
en donde antaño pisaba mi tierra
ahora
los ojos que me daban el nombre
la miel y la vida
son dos pozos ciegos que me niegan
y llevo el cuerpo laxo como se lleva
un equipaje pesado
no sé de dónde vengo
de mí quedó la sombra que flota
en un olvido ajeno
practicar la verdad duele
dice el fantasma a mi oído
soy depositaria de recuerdos de otra
que he sido yo en ese tiempo perdido
mi voz grita
me grita
en sus ojos
se
agita
lo
ita
iii
blop
d
domingo, 8 de junio de 2008
play
en un abrir de labios prestidigitados
rodaron el juego
y la desgracia
quitando la dura cáscara del fruto verde
rumiando tras el contenido
desgajando la forma del íntimo sinsentido
especie de primavera que daña
diálogo percutido con mi sangre blanca
poemarios indolentes
como palomas que ululan en cajas
d
lunes, 19 de mayo de 2008
½
)
El cuerpo deberá vegetar como buen fruto, fruto doliente que será por fin dulce.
Para comprender el carácter de un único sueño
que no palidecerá aunque lo hielen,
la carne sabrá corroerse como la ciruela cuando se desgaja.
Pender era necesario.
Aquí la herida.
(
d
domingo, 11 de mayo de 2008
.

lunes, 28 de abril de 2008
steinschlag
Sobre los techos de la mañana elefantística oigo cómo ruedan las migas memoriales
será deber esta vez dignificar la nada
el rincón vacío
cavernoso cuenco
de olvidados narcisos
y asir en ese nacer oscuro los tesoros perdidos
por manos suaves, dulzores que fueron vicio
¿Cómo habrá sido
donde la desnudez …
donde la música de la piel
donde el claro
el terreno sagrado
tráfico de dádivas, corceles del sueño?
¿Habrá en la temporalidad del cuerpo
rasguño
cerrazón
enérgicas corrientes de hemoglobina?
Medirme ahora
medir el escurrimiento de la alegría
asimilar la ira
arrancar de mi una guardiana
que escudriña cada cuadrícula de tierra explotada
calcula
lastima los ojos
y aun hila paciente un tul
hila
en silencio ya sin sangre
puntos complejos
contrapuntos laberínticos
hila
Iso el velo de estos ojos que miran hacia donde tiendo las ramas de mi floresta,
yo tejo con hilo secreto la imposibilidad de una trama muy mía
delante de los recintos que determinan dolores
así escondida, caleidoscopio la subjetividad del mundo en el murmullo fantástico del dibujo impreso minúsculo en el tul de la mirada;
pintada toda roja
desordenada
Hice un teatro
de tu temple y ahora
no perteneces
nunca más
no habitas
con esos pies de plomo
a la tibieza cósmica de orfebre feliz
d
sábado, 5 de abril de 2008
♀
El sauce que me mira
tiene tres caritas negras
que soplan a mi boca
un verdor que es su secreto
¿Qué haré ahora,
cómplice de todo esto,
perdida en los confines
de mi triste aurora?
Deberé asomarme
hacia el precipicio más hermoso
y despertar con la caja del buen sueño
abierta entre mis manos,
con un brote de sauce por adentro
que me mira
y tiene tres caritas negras
que soplan sus secretos
y ya no lloran
d
jueves, 13 de marzo de 2008
▲
al fin bebida
la efervescencia de los minerales preciosos
se humillaron las memorias del cerro
( dijeron “queríamos sujetar al cielo”)
¡Las grandes excusas!
¡Los almuédanos libros
de aquellos falsos profetas!
ellos
los vacíos siempre viejos
habían pulverizado día a día
la esencia entera del crepúsculo en los montes
para alzar sogas celestiales –que eran fuertes, de hilo bien negro-
pretendiendo ascensión
(luego) –atención-
bajarlo
expandirlo
extenderlo como una goma elástica
pero ¡FRACASARON!
(aquí está la enseñanza, seres –“piedras que caminan hacia el mar”-
¡aprendamos a extraer la lúcuma del amor en la piedra!)
¿por qué?
Quizás la pavorosa existencia del oscilante universo
haya imantado hacia atrás las sogas arrogantes
y chau
“con tu propia lengua te estrangulas”
y provocó la venganza universal una asfixia de sogas punzantes
inyectó en la piel plural incandescente de cada historia una ponzoña
separando en miles de parcelas la tierra
cortando caminos
infectó también las venas
deshabilitando accesos hacia algún otro vacío viejo capítulo de nuestro libro
compañero de existencia en un páramo inasible
perdiéndote
esclavizándote
torturando en baños de guerra a tus amores a tus corazones
a tu sensible gema individual
y cortándote las manos, la claridad
¿Dónde está el dolor?
¿Dónde tienes el dolor?
Estos violines abrasadores de la tarde inconstante
interpretan mi tristeza
elocuentes
remilgados instrumentos
(nacidos de floresta)
Si fuera hoja me llevaría volando el aire
Tierra de nadie
Somos hijos de esto
Como gusanos surgidos de la fermentación
mofándonos de una aguda metamorfosis que
del cadáver hará cucarachas peregrinas
compuesta de todo el trabajo de las hormigas
que caen reventadas
contra el asfalto
“seguiré caminando
seguiré soñando
aunque me duela amor”
¿Dónde está el dolor?
¿Dónde tienes el dolor?
-En el vientre
magma concéntrico
útero impío
mientras escapo como una hormiga
busco la salida a este laberinto de sumisiones
apelmazada podredumbre
despertares paupérrimos
es mi tarea
mi sucia tarea
encontrar la salida
o el acceso
hacia
eso
shh
(hay un secreto)
allá en el universo profundo de todos los cielos
en la totalidad de los crepúsculos montescos
su inmensidad magnética fue sabia
nos dio una identidad:
-parásitos
(¿podré oír su lamento?
¿podré hallar la caja del buen sueño?)
Dios fecundo sin tiempo ni condición
totalidad fértil
el negro en el blanco
el blanco en el negro
incendiará tormentas en los labradíos
abismará
el calendario
(cuando el fuego crezca
quiero estar allí)
d
lunes, 11 de febrero de 2008
...

viernes, 14 de diciembre de 2007
ø
miércoles, 5 de diciembre de 2007
leave
los colores en la sombra de una silueta que se forma en el piso
los colores del mundo
indefinidos
la silueta devenida a mi organismo
que sabe ser la sombra de mi
lo tangible no se desvanece
tangible, perenne
yo tóxica
yo cuerpo
raspo froto toco rompo
reúno de pronto el abstracto con lo sólido
me arrastro, en el suelo los huelo, aquellos colores de mi cuerpo
Frescura de manzanas...
pétalos en libros...
pereza oceánica...
verdores incandescentes...
hamacas...
muevo la cabeza hacia arriba
un, dos
ya casi puedo ver las vigas del techo
(siempre llamaron mi atención, mi lirismo tímido, esos caudalosos rayos de luminiscencia que se abren paso entre agujeros; anestesiándonos)
tres
Constitución
inmundicia
inmovilización
amargura de flote
como despertar
un solo color imperialista fusiona esta gama
el azul grisáceo de Buenos Aires a las siete
todavía en primavera del asfalto, el preludio del neón,
o también, aquél amarillo pútrido y caliente
que emanan los rieles del tren y vuela sobre la hierba
desprendiéndose del viaje hacia la ciudad
y sus multiplicaciones
irse
d
lunes, 26 de noviembre de 2007
herencia
gran parte de mi vida
una pieza intensa de algún tanguero anónimo para mi,
tomaba el té con manteca dentro, golpeaba los vidrios pidiendo salir a lanzarse a las vías,
quería caminar y volver a la casa que su hijo había vendido,
paseaba por Plaza Portela mirando a sus nietas pelear
preguntaba dónde estaba María
-muerta Carlitos, hace quince años Carlitos-
tirado en la esquina con su bicicleta encima
y la ginebra espantando al dolor, desconociendo a las nietas y el porvenir una repetición,
amante del chocolate, antiperonista rabioso, viajero, loquero, patadas en el culo, silla de ruedas extradición al asilo
Chiche la escoba y su eterna masticación
la mesita sucia que intercambió en la India por una botella de vino en el living como un souvenir silencioso y asombroso de su pasado,
el abuelo que no sigue siendo, envuelto en un halo de ausencia,
sólo,
extrañado,
espera la muerte
(y desfilan las sombras en la habitación aturdida de bocinazos
la mía pidiéndole perdón por permitir que sigan atándolo a la vida)
flota su voz en la memoria
tango que me hiciste mal y sin embargo te quiero
porque sos el mensajero del alma del arrabal
no sé qué encanto fatal tienen tus notas sentidas
que en la mistonga guarida el corazón se me ensancha
como pidiéndole cancha
al dolor que hay en mi vida
domingo, 11 de noviembre de 2007
↓

"...Sólo tengo una ocupación; rehacerme"
hipoteca con el movimiento
combinaciones peligrosas con los murciélagos
sin alas pero ciega
nocturna
sin el beso de la luna,
con un eterno deseo de llorar
y llorar
sin haber tenido nunca una ventana
por la te viera, luar
influjo de contradicciones
amparo de páramos en oraciones
una vejez intolerante
un aislamiento invariable
una pesadumbre
doma
congela
el terror de los mares
y la loca sustracción de la sensación amarilla
que inundó de pequeña mi vida
estruendo en el techo
soplido de vicios
y el inocente golpe sobre mis pechos
que contiene al puño de quien me ama
y me castiga en espejismos
en sueños
en decantaciones
en variaciones monocordes del amor
que necesitamos los dos
en casa admiro el devenir marchito
filtrado en la desfloración de tres orquídeas magnánimas
simultánea y bienaventurada muerte
estambres disminuidos
sépalos vencidos
borrada aquella línea que deshace las ramificaciones de mi árbol
en el advenimiento de la locura, de la causalidad
revolver este caldo, solventar al movimiento
en una obsoleta extensión de lo que hay en mí
hasta quebrarlo
pero
no soy míad
martes, 6 de noviembre de 2007
■

entiendo como un castigo
la soledad me sana
la calma
lunes, 29 de octubre de 2007
»
un silencio parecido a la más hermosa muerte
pude haber sido intermitente aunque líquida, lluvia
y soy la enamorada del muro que alguien alimenta con fertilizantes
con químicos amantes
de mi manera obsoleta ahora pronuncio la nada
y las hilachas de aquella carne hecha de páginas y cuentos nuevos
no pueden enlazarse
inacabables intersticios que chupan y deshacen
y el letargo
y la agonía ajena
el devenir finito como las pieles de abuelos
la juventud caduca como todos mis cuentos
¿Dónde podré encontrarte,
personaje ficción, personaje carne?
he sabido que siempre andas en uno mismo
he oído que la crueldad de nacerte es una alquimia fugaz
y sólo cuadros de vidas disímiles concuerdan en algo:
en ésta biología podredumbre mal llamada existencia
que se retuerce queriendo brillar con una luz sospechosa
amarillo de bilis
amarillo de otoño
amarillo el calor de los trenes demonios
¿Y dónde, dónde te apersonarás, Ángel Exterminador?
¿Seré entera, sabré responderte?
somos todos asesinos,
no es paranoia,
es el sol de la tarde:
dejamos ahogados a nuestros niños en un riachuelo podrido
con intuiciones y juegos, con purezas sin nombres,
¿Y cómo, después, seguir falseando al lánguido destino?
¿Soy un cadáver de mí?
una sustancia viscosa con ojos y dientes anónimos emerge de las cañerías
la infancia perdida, el día,
la ciudad comprimida
esto no es poesía
d
martes, 2 de octubre de 2007
*

Alguien dijo una vez que sus ojos eran sinceros. Que el estrepitoso descenso de sus párpados cortinados a mitad del carmín de las venas reventadas sobre el blanco, era bello porque expresaba en si mismo el estado indecible de su alma. Mi madre también dijo, durante mi pequeñez acomplejada por armonías rotas del cuerpo que comenzaba a ser mío, que las narices grandes generaban respeto: presencia ineludible en el mundo: un “¡aquí estoy!” imposible de ignorar.
Hoy llueve.
Me parece que cae agua del cielo con fisonomía propia. Cada gota dibujando una piel, una mirada llevada con pesadez, una boca prodigiosa que canta composiciones desconocidas, una nariz delicada disolviéndose en polvos blanquecinos. ¿Cómo llevamos la libertad de un rostro en las correntadas de esta era venenosa de reclusiones y aislamientos? Las presiones dictatoriales de los tiempos que corren son sombra y asfixia para el candor de una simple sonrisa. Los trenes, el supermercado, un parque y mi hogar, vidrieras que exponen las complexiones forzadas de caras en serie. Pureza extinta o quizás enjaulada tras los gestos que vamos practicando con automatismo, clavándolos en la viveza y el movimiento de la sangre. Quizás por eso un rostro calmo me obnubile... de alguna manera, cuando la integridad de la niñez florece en la expresión cadente y natural de un rostro, como un pétalo suaviza algo en mi: ojos que no esquiven ni cambien su visión por gafas negras, pupilas menos dilatadas o bocas serenas. Esta lluvia no amaina, una tormenta se avecina. La presencia ineludible se achica, las gotas rugen sobre las chapas del techo y una boca hinchada se abre con dolor, se desgarra en su extrema tersura, y los ojos que imaginé en el aplomo del agua, flotan bajo nubes impenetrables: chorrean lluvia. Relampaguean. Oigo un trueno. Lloran viento. Alguien dijo una vez que sus ojos eran sinceros.
d
lunes, 1 de octubre de 2007
§

d
.
*
lunes, 24 de septiembre de 2007
*
(...)
Y miro las flores y sonrío...
No sé si ellas me comprenden
Ni si yo las comprendo a ellas,
pero sé que la verdad está en ellas y en mi
y en nuestra común divinidad
de dejarnos ir y vivir por la Tierra
y llevar en brazos por las estaciones contentas
y dejar que el viento cante para adormecernos
aflojando, y sin sueños en nuestros sueños.
de Fernando Pessoa /
Alberto Caeiro
XXXVI
domingo, 2 de septiembre de 2007
duraznillo de agua
entierran este presente detenimiento,
su belleza verosímil y colorida genera una indescriptible sensación de
Guardo algunas capacidades intactas todavía, aunque sorpresivamente me he descubierto hoy
(un día entre sucesiones de hábitos – un febril domingo estival)
anciana prematura,
roída gracia,
pausa inmóvil.
No espero nada.
Esta cueva de introspecciones me anida en una morada en la que soy un pez con largo camino por recorrer.
Así,
saldría a caminar las calles rectas de mi barrio silencioso e intentaría reconocer en la urbanidad la pequeñez magnífica, el tallo de la estoica orquídea. Para los extinguidos en su prototipo humillante se cerrarían bajo millones de llaves las puertas ya carceleras de sus hogares asesinos, y saldrían de las casas las mareas de soñadores con sus guitarras y sus miserias, algunas mujeres con sus camisones abiertos cantarían llorando la culpabilidad que las atormenta, reinaría la amoralidad y la sensualidad de la tarde y habría banquetes de polvo para los marginados que reconocerían como propia la calle que los contuvo. Pero nada de eso sucede.
Desvarío. Todo se guarda en gestos de vergüenza y cajones para dos.
Este domingo arrinconado apenas musita la sombra de lo indecible y la vejez se infla cuando soplo al desasosiego. Inspiran pureza esos ornamentos del pasado que flotan en mi habitación moldeando al desconsuelo.
A mis espaldas hay un colchón intenso de un blanco viejo en el cielo, de alguna manera la atmósfera afirma el signo de resignación. La vacuidad regenerativa se desdobla y gotea palabra sobre palabra, un vuelo de torcazas distrae la prosa que intento retener pero se me va en las alas de los guardianes del cielo bonaerense.
Debí haber permanecido intacta, amparada en el umbral de lo que no debe circular porque se mancha. Ahora me reconozco como un conglomerado de atrofizaciones, una incógnita, una bolsa de arpillera que contiene secretos recelosos entre sí.
//De vez en cuando retomo la estela de la mentira como siguiendo a una estrella que ya está muerta, ese mínimo viaje nocturno rebota en los confines de mi desprecio aunque sonrío, indulgente y risueña.//
He dejado aquí la huella que debería seguir para desenmarañarme pero el cansancio de todo baja el telón, giro la cabeza, respiro sin ganas el aire prometedor que refresca mi habitación, desenfundo el cielo imaginativamente y hasta el sol se atreve en sueños a bañar este domingo.
lapso luminoso - - - se apaga
sábado, 25 de agosto de 2007
domingo, 19 de agosto de 2007
trash
y un cuerpo arrojado
golosinas
encenderé fuego con palitos de la selva
consumirá de mi la gloria de lo que ya se tiene,
si no hallo en mi morada la clave para pisar la hierba
y si no está, no lo tengo
claro que se enfada mi aparato psíquico
caigo en la futilidad del desvelo
¡comería de los otros!
arrancaría de sus ojos las sombra de burla
guirnaldas rodeando mi cuello
el amor no es cuestión de días y besos
y mi amor es iracundo
no tiene aroma dulce ni palabras suaves
mi amor desdicha, mi amor carne
pronto, en unos quince días
esta precipitación herrumbre de hueso
me nublará la vista no podré adorarte más
y tu cuerpogema de una zona luminosa del universo
el temple augusto y principesco será taciturno y vendrá por mi
como las pesadillas silenciosas que no se recuerdan
venceré al encanto
where the wild roses grow
beauty must die
y no sabré tu nombre te diré gema perdida
murmurando una canción en tono triunfante y doloroso
a un lado un sol partido al medio
al otro collages pasiones blancos matices dureza límite fin
yazgo, cansada de no saber respirar,
la niña fatigada vuelve hacia mis brazos con viento
acunada en una copa de sauces
dormida en la guitarra
que sea conmigo un instante
temo escribir el poema con polvos, sin frutos, con agua mía
dentro de unos días
de la niña que fue arrojada hacia el sol
y sólo había
d
lunes, 6 de agosto de 2007
*
/
.
.
.
.
"
La tierra que nos tiene apenas es un árbol sin tiempo,
cuelga del cielo como un enorme manzano ciego,
la surcan ríos bravos y la mojan los lagos tiernos,
la rodean los mares con sus sólidos movimientos.
Ella se agarra a las nubes y oscurece los cielos,
hace del sol la fragua con la que cocina el sustento,
convoca a la lluvia fresca si se reseca el suelo,
de su corteza crecieron asfódelos y almendros.
Brota del bosque umbrío el olor de sus maderos,
estalla el volcán sangrando en mil penachos de fuego
se siguen las estaciones en su relevo perpetuo.
Por eso es tan ancha y tierna esta tierra.
Por eso es tan ancha y tierna esta tierra,
esta tierra que nos tiene, nos tiene vivos por un momento,
por un momento de tierra, de tierra madre con fundamentos.
(...)
"
de
Patricio Manns
y Horacio Salinas
lunes, 16 de julio de 2007
&
la brisa suave de una ola sucia arremolinada sobre la orilla plástica
quizás la desesperación que toma formas verdugas
aplastante desconfianza en lo que no se tiene dentro
sabores platos calientes carnes verdaderamente rojas cocinadas al vapor
en un principio era la vida tragada como un gran caramelo miserablemente dulce
y luego
el diluvio
...derrumbando cada pilar de la decadencia...
el rayo violento de sol en el pecho
el paréntesis del descubrimiento
y los paseos epistolares por jardines matizados con silencio
la belleza germina,
no espera la salvia ser detonada por las manos de una mujer fiel
no esperan las pequeñas verbenas la gota de lluvia
se hacen perfume evaporadas provocan alas pero se van del dominio
impaciente belleza
no engendra, se agota
debilita la tierra fértil y muere
la belleza pudre lo que no la riegue con sangre
el carmín
el rouge
la rosa
tu corazón y la herida saben rojos
saben de almácigos para florecer la palabra
que barra la ficción mi obra tímida
d
martes, 10 de julio de 2007
sábado, 7 de julio de 2007
-
arena crepita
viernes, 6 de julio de 2007
martes, 3 de julio de 2007
▼
con la desdicha de la escritura
hay anémonas refulgentes en esta habitación tranquila
hay escarcha de fertilidad invernal
cómo no oler en tu espalda la ceguera de un murciélago
cómo no abrazar los tamborcitos de tu cuerpo con la tarde que se quiebra una vez más
y apagada prende las luces de la tragedia
hay espinas que desgarran la hora
hay absurdos marginados sólo para dos
cómo la brisa se ancló en el nido lleno? No había espacio no había universo
cómo una hembra madre inmanente se arma conmovida, antaño temida
hay costas vírgenes en las cavilaciones de tu mirada
hay gaviotas ausentes
ay del momento en que la escritura retome el camino de mis dedos
cómo imágenes un mundo nuevo simbiótico
tu vientre explosivo para mi se abre pero cierra
una jaula ornamentada con fuego
un cigarro en la memoria
un beso, un comentario bajito
un gesto íntimo de libertad fantasiosa
demasiado oxígeno para prevenir el incendio
ay del momento en que la memoria retome el camino de mi escritura
volver marchita, dulce hoguera, volver
d
sábado, 30 de junio de 2007
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